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Acueducto De Segovia Isabel Genovés. 3
Mayo 25, 2017

¿Cómo se transportaba el agua a través de acueductos?

Bienvenidos una semana al blog de Econet Desatascos. Hoy queremos echar la vista hacia atrás, concretamente a la época romana. En el post de hoy vamos a contaros cómo se transportaba el agua a través de acueductos. Como sabéis, las sociedades han necesitado estar siempre cerca de las fuentes naturales de agua. Un  recurso imprescindible para subsistir, ya sea para beberla, para la higiene o regar los cultivos. Los romanos fueron los primeros en dominar este recurso para abastecer las ciudades y aprendieron a canalizarla a través de acueductos. Algunas ciudades se abastecían de agua que provenía de largas distancias, algo que no se volvió a ver en Europa hasta bien entrado el siglo XIX. Hoy en día, el agua que utilizamos a nivel doméstico, público e industrial, es transportada a través de tuberías y colectores impulsados por bombas. Pero esto no siempre fue así, ya que no se contaba con los avances tecnológicos que disponemos en la actualidad. Como sabéis. el agua que consumimos recibe un tratamiento específico para eliminar residuos, purificarla y así potabilizarla. En la antigüedad los pasos que seguía el agua eran muchos menos y el ésta llegaba directamente de las fuentes primarias hasta las ciudades.
 
Abastecimiento
 
Los romanos fueron precursores en algunas técnicas hidráulicas para extraer y almacenar agua. En otro post os hablamos de las principales fuentes de agua natural de las que se abastece el ser humano, Las más utilizadas eran:

1- Manantiales
2- Pozos
3- Galerías de infiltración
4- Ríos y lagos
5- Presas y emblases
6- Cisternas o aljibes
 

Los romanos nunca tuvieron buena consideración del agua estancada o del agua de los ríos. Estas han sido fuentes de agua donde normalmente se arrojaban desechos, además de encontrarse animales en putrefacción. Era fundamental no solo encontrar una fuente de agua lo más pura posible, también se buscaba que tuviese un caudal continuo y suficiente para abstecer a toda la ciudad.  
Una vez se encontraba una fuente de agua natural y potable, era importante encontrar una forma de llevarla sin necesidad de utilizar aguadores. Esta agua se solía encontrar en zonas montañosas, sobre todo en manantiales, ya que era la que podía ofrecer mayores garantías.  Allí se encontraba el agua más pura y menos contaminada, así que había que encontrar una forma de llevarla hasta la ciudad en el mejor estado posible.  
 
 
¿Cómo se llevaba hasta las ciudades?
 
Así fue cuando se construyeron los primeros acueductos. El desarrollo técnico de estas estructuras se desarrolló con la llegada de Julio César y con la urbanización del Imperio. Para hacer este tipo de construcciones se debía tener grandes conocimientos técnicos y sobre construcción.  El agua potable debía sortear una gran cantidad de obstáculos sin que esta agua se estancara. Para ello debía tener la suficiente pendiente, aunque controlado, ya que esto podía provocar desgaste en la estructura debido a la gran aceleración del agua. Por eso se construían depósitos con pequeñas cascadas para desacelerarla. Para darle esta pendiente deseada se utilizaban los arcos, evitando así también los accidentes del relieve. Estos podían llegar hasta los 48 metros de altura como es el caso del acueducto de Nimes.

 

No siempre era posible encontrar un camino directo hasta las ciudades así que estos acueductos podían llegar a atravesar montañas a través de galerías. Lo más difícil de sortear eran las depresiones profundas. La primera opción era tratar de rodearlas y en el caso que no se pudiera, se utilizaba el sifón. El sifón hacía descender el agua lo más rápido posible para que con la misma fuerza pudiera ascender otra vez. Imaginaos lo complejo de esta construcción, ya que no debía quedarse corta ni tener excesiva velocidad. En ese caso, el agua saldría propulsada y se perdería gran cantidad de esta.

 
Para a perder el mínimo de agua posible e impermeabilizarla, los acueductos solían hacerse de piedra enlucida y con forma abovedada para evitar que el sol evaporara parte del agua. En muchos tramos también se utilizaban tubos de cerámica o plomo para evitar que el agua se contaminase. Además, para controlar su calidad, el agua contaba con registros a la largo del camino.
 
Si os interesa el tema de la arquitectura romana, RTVE realizó un gran documental sobre el tema llamado "Ingeniería romana", en él entenderéis mucho mejor todo este proceso. Aquí tenéis el capítulo en el que se habla de los acueductos.

 
¿Qué cantidad de agua podía abastecer un acueducto?
 
Uno de los acueductos que más agua abastecía en la época romana fue el Anio Novus, que transportaba 189.530 m3 de agua al día a la ciudad de Roma. La ciudad llegó a tener hasta once acueductos distintos que suministraban agua potable a la ciudad. Esto suponía una media de unos 1.100 litros diarios, por habitante. Tened en cuenta que Roma fue una ciudad muy poblada y que llegó a tener casi 1 millón de habitantes. Según un estudio realizado recientemente por Tia Ghose de la Universidad de Illinois, publicado en la revista Live Science, los acueductos podían llegar a transportar unos 1.400 litros de agua por segundo. Esta cantidad es muy superior a la que podemos tener hoy en día en una ciudad como Barcelona. Hoy en día, un ciudadano puede llegar a consumir una media de unos 100 litros por día. Aún así, Barcelona es junto con Copenhague y Bruselas, la ciudad que menos agua consume de toda Europa.